Elementos Del Estadio
El estadio de atletismo tiene que cumplir con
ciertas normas para oficializar las competiciones y
los resultados que en ella tienen lugar. Todas las instalaciones están
reguladas por la IAAF (dimensiones,
pendiente y diseño). Las competiciones de atletismo al aire libre se
desarrollan en estadios que tienen una pista oval de 400 metros de largo. Esta
distancia ha evolucionado a lo largo de los años. En los Juegos de 1896 la
pista era de 333,33 m; en los Juegos de 1900 en París de 500 metros y de 536,45
m (un tercio de milla) en St. Louis en 1904. En 1912 la distancia era de
383 m; luego de nuevo fueron 500 m en los Juegos Olímpicos de 1924.
Las áreas de lanzamientos se componen de una zona
de impulso delimitada por un círculo realizado con una banda de hierro, cuyo
diámetro varía según la disciplina (2.135 m en el peso y martillo y
2,50 m para el disco), y cuyo revestimiento puede ser de hormigón o
asfalto. El lanzamiento de jabalina se
realiza en una pista similar a la pista sintética. Su longitud mínima es de 36
metros y la anchura de 4 m. Los atletas no deben pisar la línea o el círculo de
lanzamiento bajo el riesgo de ver su lanzamiento invalidado por los jueces. Los
sectores de caída son de hierba generalmente para que el elemento lanzado pueda
dejar una huella a fin de medir la distancia. Está delimitada por líneas
blancas que forman un cierto ángulo (29° para la jabalina y 34°9 para los otros
elementos que se lanzan). Las zonas de saltos están hechas de material
sintético. El salto de
longitud y el triple tienen
una pista de 40 m de largo y 1,22 m de ancho, y termina en un foso de recepción
de (9 m de largo y 2,75 m de ancho) relleno de arena fina. Las planchas de
salida están fijas al suelo y se cubren con plastilina para
comprobar si un atleta ha pisado en ella al saltar. La zona de salto de
altura mide
20x20 m con el fin de instalar el saltador. Por último, el salto con pértiga tiene
un corredor de impulso de 40 m de largo y 1,22 m de ancho, acabado en un banco
de caída.
